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LA VOZ DE SOLA

Gdor. León Sola, Entre Ríos, Argentina

LA BATALLA DEL CLE (pág. 2)

por Monseñor Dr. D. Juan José Alvarez,
(Dean de la Catedral de Paraná)

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Episodio Historico con Motivo de la Batalla del Clé en que Triunfó el Gobernador Legal Coronel Don Pedro Barrenechea el 13 de marzo de 1831

Mandába en Gefe la fuerte division de montonera, como de 2,500 hombres, el coronel Don Ricardo Lopez Jordan, y unos escuadrones auxiliares de línea, con notables Gefes, venidos de la República Oriental, el General D. Juan Lavalle.

El Gobernador, coronel D. Pedro Barrenechea, mandaba en persona, una columna, como de 2,000 hombres, que sostenía la autoridad legal.
Despues de la reñida batalla del CLÉ, en que hubo muchos muertos y prisioneros, y una completa derrota en todas direcciones, -fueron á parar los mas comprometidos, que salvaron á Paysandú, República Oriental, y el comandante D. Justo José de Urquiza, secretario del referido coronel Don Ricardo Lopez Jordan, -se desprendió entónces del campo de batalla, con un pequeño número de soldados, en direccion al pueblo del Rosario-Tala, la que cambió, poco despues, encaminándose á la ciudad de Nogoyá con la mira de burlar á los vencedores, y con la seguridad de salvarse, por esta evolucion, de caer prisionero, pues allí encontraría al influyente cura Acevedo, que lo consideraba su amigo.
A las dos de la mañana del dia 14 de marzo, del mismo año de 1831, -en una noche serena y estrellada, -se introdujo, el comandante Urquiza, á Nogoyá, con un asistente llamado Lucas Vera, -alias Holmberg, que fue prisionero del coronel Don José Eusebio Ereñú, en el Saucesito en 1815, -disfrazado, aquél, con chiripá y calzoncillos cribados, con poncho de hilo de algodón tejido á pala, fondo blanco, con anchas listas azules, con sombrero de paja chileno y bota fuerte. Se dirigió solo á la casa del cura Acevedo, y abriendo un portillo, en el fondo de la huerta, entró por allí, el caballo colorado que lo conducia. Se aproximó á la ventana, sin reja, que tenia la casa, por la parte del Este del patio, y llamó dando un golpe. “El P. Fr. Francisco Morel, teniente cura, preguntó -¿Quién golpeaba?- y contestó muy luego, soy Justo José de Urquiza- Tengo urgencia de hablar con el cura Acevedo.” - Entonces este mandó abrir la puerta.

Le dijo el comandante Urquiza: “Soy uno de los derrotados de la batalla del CLÉ, por el Gobernador Barrenechea, y vengo á su casa para que me oculte y proteja, porque me persigue una partida, mandada por el capitan D. Gerónimo Galarza. (1)

“No se te dé cuidado, le dijo el cura Acevedo, mañana temprano, arreglaremos bien éste asunto.”

Mandó prepararle cama, en el cuarto del despacho, y á la vez, le previno al sirviente sacristan Birué, nativo de la Provincia de Misiones, que desensillase el caballo, le diera de comer, en la huerta y guardase el recado.

Al acomodarlo éste, le entregó al comandante Urquiza, un pantalon azul, con franja de oro, una casaca del mismo color, con precillas bordadas de plata en los hombros, que se encontraron, bajo de la carona de suela del recado, y una balija.

El dia 14, temprano, mandó llamar, el Sr. Cura Acevedo, á Don Vicente Alvarez, hombre honorable, mayordomo de la Estancia de Don Toribio Ortiz, en DON CRISTÓBAL –cuyo señor gozaba de una gran influencia polìtica, y era muy amigo del Omnipotente gobernador de la Provincia de Santa-Fé, general Don Estanislao Lopez, y le dijo: “lleve caballo de tiro, y llegue hoy mismo temprano á la Capital, y entregue estas dos cartas, una al señor gobernador delegado Don José Ignacio Vera, y la otra á su patron, Don Toribio Ortiz, y espere la contestacion.”

El que narra éste episodio histórico, conservaba copia de la primera, y es del tenor siguiente:

 

Nogoyá, 14 de Marzo de 1831.

Señor Teniente Coronel D. José Ignacio Vera

Gobernador Delegado

 

Mi Estimado Amigo,

 

Dignese recabar del Señor Gobernador, General Don Estanislao Lopez, un indulto, a favor del comandante D. Justo José de Urquiza, que ha venido derrotado de la batalla del CLÉ, y lo tengo oculto en mi casa.

Hágale comprender, que interesa mucho á su ulterior política, contar con este Gefe, jóven, resuelto y de esperanzas.
Queda esperando su pronta contestacion, su afectísimo amigo y compatriota.

JOSÉ LEONARDO ACEVEDO.

- - - - - - - -

El 16 del mismo mes, contestó el señor Gobernador Vera, y el señor Toribio Ortiz, al señor Cura Acevedo, de conformidad á su empeño, llevando el indulto pedido al Sargento Mayor D. Bernardino Rodriguez, con órden espresa de traer en su campaña, y bajo su palabra de honor al Comandante Don Justo José de Urquiza.

El Sargento Mayor Don Bernardino Rodriguez, cumpliendo la comision conferida, se trasladó á Nogoyá, y partió inmediatamente de allí con el prisionero voluntario Don Justo José de Urquiza, el 17 del mismo por la noche, y llegó á la ciudad del Paraná á las 10 de la mañana del dia 18 haciendo una parada obligatoria en la fábrica de ladrillos del Capitan Don Antonio Rodriguez (alias Antoñico) que mandaba allí una guardia de vigilancia.

El Mayor Don Bernardino Rodriguez dejó, al Comandante Urquiza, bajo la custodia del Capitan Don Antonio Rodriguez, hasta que hablase con el Gobernador Delegado, D. José Ignacio Vera, y con D. Toribio Ortiz, el Comandante de artillería D. Francisco Pereira, el Comandante de Cívicos D. Pedro Marury, el Capitan Don Ceferino Sosa, Capitan Don José Maria del Castillo, Don Antonio Crespo, Don José Soler, Don Francisco Soler y Don José Gorvea, con quienes conversó muy amistosamente, y á quienes agradeció sus generosos ofrecimientos. .

Estaba yá preparado oficialmente en el puerto de la Bajada grande, un lanchon del patron Murguía, para llevar á Santa-Fé al Mayor Rodriguez con el Comandante Urquiza y asistentes.

Partieron del puerto indicado, á las ocho de la noche del día 18 de Marzo, y llegaron á la ciudad de Santa-Fé, á la madrugada del dia 19.

Inmediatamente se dirigió el Mayor Rodriguez, á la casa particular del Gobernador Lopez, como estaba prevenido, con el Comandante Urquiza. Golpeó la puerta aquél, y muy luego la abrió el Edecan que estaba de servicio,  habiendo comunicado al Gobernador, la presencia de las personas referidas, mandó que entrarán ambos á su dormitorio, pues se encontraba en cama, y ordenó á la vez que se llamara á su Secretario privado, el Dr. D. Juan José Morcillo.

Sin exordio alguno, y con una franqueza que inspiraba confianza y simpatía, le dijo el General Lopez: “Comandante Urquiza está Ud. Desde este momento en completa libertad, Ud. es llamado á prestar importantes servicios, cooperando patrióticamente á restablecer y afianzar el orden público en la Provincia de Entre-Rios, que ha sido hasta hoy el juguete de bastardas aspiraciones, y el instrumento de los estraviados Argentinos, que contribuyeron al fusilamiento del ilustre y patriota Gobernador Coronel Dorrego, que investía á la vez, la autoridad y representacion nacional de la República Argentina, y que por este hecho, se ha alejado la organización del País.”

“Vaya Ud. Á la ciudad del Paraná y permanezca allí, hasta que yo le indique la oportunidad, en que deban aceptarse sus servicios, para afianzar el órden y la paz, en la Provincia de Entre-Ríos.”

Visite diariamente al señor Gobernador D. José Ignacio Vera, y al señor Don Toribio Ortiz, y obre siempre de conformidad con éste, pues él tiene mis instrucciones (2)

“El Comandante Urquiza, le contestó, al Gobernador General Lopez, que reconocía, sin duda, un fondo de patriotismo, en las ideas que le había manifestado sobre la actual situacion de la Confederacion Argentina, y que habían llevado á su ánimo una sincera conviccion.
“Que comprendía perfectamente, que el tratado cuadrilátero, era la base de la salvacion de la integridad Nacional, y que á su sostenimiento y defensa, deben concurrir todos los Argentinos, deponiendo en aras de la Patria, sus ódios y las pasiones de partidos.”

“Que, como militar y como hombre de honor, habia cumplido sus compromisos polìticos, en el desastre de la batalla librada en el campo del CLÉ, Departamento de Nogoyá, y qué con tal motivo, se encontraba, desde hoy, completamente libre para contraer nuevos, y solamente á condicion de cooperar, en lo sucesivo, á establecer el reinado de la ley, en la Provincia de Entre-Rios, y de contribuir, en el porvenir, á la organización de la República Argentina, de conformidad á las prescripciones del Tratado Cuadrilatero del 4 de Enero de 1831.”

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Terminada la conferencia referida, el Sr. Dr. D. Juan José Morcillo, por recomendación del Sr. General Don Estanislao Lopez, hospedó en su casa al Comandante D. Justo José de Urquiza, quien fue visitado por los mas notables amigos del Gobernador, repitiéndose las conferencias con éste, hasta el regreso de aquel á la ciudad del Paraná.

Entre los documentos y papeles de la testamentaria del finado Teniente Coronel Don José Ignacio Vera, se encontraron los apuntes inéditos de la precedente conferencia, escrita por el Dr. D. Juan José Morcillo, Oficial 1º de Gobierno y Secretario privado del Gobernador Don Estanislao Lopez, en Santa Fé, el 19 de Marzo del año de 1831, y copiada por el Sargento Mayor Don Bernardino Rodriguez.

 

Paraná, agosto 3 de 1888

JUAN JOSÉ ALVAREZ.


(1) Más tarde fue nombrado Brigadier por el General Urquiza

(2)  Las instrucciones mencionadas que el General Lopez le había trasmitido al señor Don Toribio Ortiz, como confidente intimo, fueron con el objeto de trabajar, de mancomun, en la Provincia de Entre-Rios, a favor de la candidatura del Coronel Don Pascual Echagüe, para Gobernador, á lo que contribuyó el Comandante Urquiza eficazmente, dando el mejor resultado su activa é influyente intervencion.
Allanados los caminos, por varias renuncias gubernamentales, y por la completa espulsion de la montonera, que aun insistía en promover la anarquía; fue elegido por el Congreso Provincial, por unanimidad de votos, y con aplauso general, el Coronel Don Pascual Echagüe, Gobernador y capitan General de la Privincia de Entre-Rios el 22 de febrero de 1831.
Muy luego fue ascendido, D. Justo José de Urquiza, al empleo de Coronel, y nombrado, á la vez, Comandante General del segundo Departamento principal, cuyo comando jurisdiccional, se estiende hasta la costa del Rio Uruguay.
El 16 de Julio de 1836, desde Gualeguay y estando en visita á los Departamentos, el Gobernador D. Pascual Echagüe, remitió al Coronel Don Justo José de Urquiza, con el edecan Sargento Mayor don Manuel Queréncio, los despachos oficiales en que lo nombraba, con suficiente autoridad, Coronel Mayor de los Ejércitos de la Provincia de Entre-Rios.


 

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NOTA DE ESTA EDICION PARA INTERNET:

López Jordán: Se trata de Ricardo López Jordán padre, nacido en Concepción del Uruguay, Argentina, 1793 y fallecido en Paysandú, Uruguay, en 1846. Fue un militar argentino, caudillo federal de la Provincia de Entre Ríos, medio hermano de Francisco Ramírez y padre del también general Ricardo López Jordán (n. Paysandú, Rep. O. del Uruguay, 1822 – m. Buenos Aires, 1889).

Texto Integral - Hemos conservado la ortografía original del texto, de la época. Por ejemplo: "balija" en vez de "valija" ; "estraviados" en vez de "extraviados"; "Gefe" en vez de "Jefe".

Búsqueda y digitalización  para "La Voz de Sola" por Susana de Tezanos Pinto de Arana T. Esta transcripción no es copia de otra, es original, copiada directamente de la fuente - Febrero 2010

NOTA DE ESTA EDICIÓN SOBRE EL VESTUARIO: En cuanto a "disfrazado, aquél, con chiripá y calzoncillos cribados, con poncho de hilo de algodón tejido á pala, fondo blanco, con anchas listas azules, con sombrero de paja chileno y bota fuerte.", diremos que ese poncho, era del color de los ponchos unitarios. La "bota fuerte" no era una bota de potro, la común, como la que se hacía cada paisano para sí mismo con la piel de las patas de los caballos, sino que era una bota artesanal, entera, trabajada por un profesional zapatero. Urquiza estaría vestido como unitario (por el color del poncho) y como persona pudiente (por las botas).